Padres ocupados, hijos… ¿desconocidos?

Padres ocupados, hijos… ¿desconocidos?

Posted by Editorial Staff Brillamont on Aug 27, 2018 12:37:32 PM
Ser padre es un trabajo de tiempo completo. Debes estar al pendiente de cubrir sus necesidades básicas, así como, su salud, su alimentación, su desempeño académico, entre muchas cosas más.
Si a esto le sumamos las responsabilidades laborales y del hogar, da como resultado una mínima cantidad de tiempo para convivir y conversar con tu hijo. ¿Cuántas veces has llegado de la oficina y lo encuentras dormido? O ¿Cuántas veces has descubierto que algo le apasiona y tú no lo sabías?
 
Tal vez esta situación te haga sentir culpable. Al igual que tú, muchos padres experimentan la sensación de perderse momentos importantes de sus hijos, especialmente cuando sus hijos son más pequeños.
 
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Para lograr esta conexión y conocer realmente su personalidad, es necesario envolverse en sus pensamientos y sentimientos, es decir, entender lo que sienten en cada momento de su vida. Hacerlos sentir acogidos, comprendidos, valorados escuchados. Esto les ayudará a fortalecer la seguridad de tener un lugar relevante en la vida de sus padres y dentro de su familia.
 
Según la reconocida psicóloga infantil, Gloria Mercedes Isaza, contamos con tres claves para lograr esta conexión:
 
Observar y comprender
No limitarse simplemente a mirar. Es importante darnos cuenta de lo que hacen y dicen a través de su comportamiento. Comprender sus sentimientos te permitirá ayudarles, reconocerlos y desarrollar con ellos autocontrol emocional. Entendamos como padres y enseñémosle a nuestros hijos que todas las emociones son válidas, que no hay buenas ni malas, sino agradables y desagradables.
 
Escuchar
Se trata de estar atentos a lo que dicen con sus palabras, cuerpo y expresiones. En la mayoría de los casos solo quieren que entiendas su sentir por lo que escucharlos refuerza la comunicación. La clave es enterarse de lo que están experimentando sin corregir, dirigir o juzgar. Esto fomentará su apertura y ayudará a que, al crecer, no tengan temor a expresar sus sentimientos o problemas.
 
Compartir hasta lo más pequeño
Si partimos del punto de la falta de tiempo, es importante aprovechar cada segundo. Desde ir al súper, preparar la cena, hasta el camino diario a la escuela. Cada situación puede ser una oportunidad para acercarse y conectar un poco más. Aprovecha esos pequeños momentos para entablar una conversación, a veces los hijos se sienten interrogados, así en vez de cuestionar, intenta compartirles alguna anécdota graciosa que haya ocurrido en el trabajo, o comparte tu opinión sobre algún tema de la actualidad. Cualquier intento es valioso cuando se hace de manera genuina.
 
Este es un buen punto de partida para aquellos padres consumidos por sus actividades diarias, sin embargo, recuerda que nada sustituye esos momentos de calidad donde dedicas completamente tu atención a tus hijos.